jueves, 28 de abril de 2011

Vivificando las formas mentales

Pantajali habla de "la nube de cosas cognoscibles" que el alma percibe conscientemente. El aspirante, cansado del eterno divagar de sus propios pensamientos inútiles y sin importancia, procura ex­traer de los recursos de esa "nube" y así precipitar sobre la tierra algunos de los pensamientos de Dios.
 Trata de trabajar para pro­mover la manifestación de las ideas del Creador. Para hacer es­to debe cumplir ciertos requisitos iniciales, que pueden ser resu­midos brevemente de la manera siguiente:
 
1.            Conocer el verdadero significado de la meditación.
 
2.            Alinear con facilidad el alma, la mente y el cerebro.
 
3.            Contemplar o funcionar como alma en su propio plano. Entonces el alma puede actuar como  intermediario entre el plano de las ideas divinas y el plano mental. Se verá aquí que tal participación en el proceso divino creador actúa como objetivo de todo verdadero trabajo de medi­tación.
 
4.            Registrar la idea recibida intuitivamente por el alma y reconocer la forma que debe tomar. Estas últimas seis palabras son de vital importancia.
 
5.            Reducir la vaga y nebulosa idea a sus esencialidades, eli­minando las vagas imaginaciones y las formulaciones de la mente inferior, capacitándose así para lanzarse a la actividad y, mediante la constancia en la contemplación, recibir con exactitud la visión de la estructura interna o del armazón subjetivo, si puedo emplear este término, de la forma tal como será.
 
6.            Cuando el alma registra en forma consciente esto en la mente, también lo registra conscientemente la mente, la cual se mantiene firme en la luz y puede considerarse como la reducción de la fórmula al anteproyecto. No es la fórmula misma, sino el proceso secundario. De acuer­do a la fuerza, simplicidad y claridad de la incorpora­ción de la fórmula en una estructura sencillamente esbozada, así será finalmente el edificio completo y la con­siguiente forma, que confinará dentro de la periferia ex­terna de la forma misma, las vidas utilizadas en su cons­trucción.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario