jueves, 29 de julio de 2010

Acercamiento a la Jerarquía durante los plenilunios

El momento del plenilunio es un período en que las energías espirituales se hallan específicamente disponibles y facilitan una unión más íntima entre la Humanidad y la Jerarquía. Todos los meses las energías afluyentes traen las cualidades específicas de la constelación que ejerce influencia cada mes; estas energías, que actúan en forma correlativa sobre la humanidad, establecen los “atributos divinos” en la conciencia del hombre. Como aspirantes y discípulos, tratamos de canalizar las corrientes espirituales hacia las mentes y los corazones de los hombres, fortaleciendo así el vínculo entre el reino humano y el Reino de Dios.

El individuo, los grupos y la humanidad, corno totalidad y unidad, pueden entrar en el Sendero de Acercamiento. Las energías con las cuales no se hace contacto normal, ni generalmente pueden ser alcanzadas, captadas y utilizadas en los momentos de tales acercamientos, siempre que se haga contacto con ellas en forma grupal. De esta forma el individuo, el grupo y la humanidad, son enriquecidos y vitalizados.

Reflexionemos un momento sobre las siguientes palabras:

"Aquel que enfrenta la luz y permanece dentro de su radiación, está ciego a los asuntos del mundo de los hombres; pasa así del camino iluminado al gran Centro de Absorción. Pero aquel que siente el impulso de pasar por ese Camino y, sin embargo, ama a su hermano en el sendero oscuro, gira sobre el pedestal de luz y enfrenta el lado opuesto. Al enfrentar la oscuridad, los siete puntos de luz, dentro de sí mismo, trasmiten la luz, por eso el rostro de quienes están en el camino oscuro reciben esa luz. Para ellos el camino ya no es tan oscuro. Detrás de los guerreros, entre la luz y la oscuridad, brillará luz de la Jerarquía".


MEDITACIÓN: DEJAR ENTRAR LA LUZ

1. Fusión Grupal: Fortalezcamos la realidad de la fusión e integración grupal dentro del centro cardíaco del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo que está mediando entre la Jerarquía y la Humanidad:

Soy uno con mis hermanos de grupo, todo lo que poseo es de ellos.
Que el amor de mi alma afluya hacia ellos.
Que la fortaleza que hay en mí, los eleve y ayude.
Que los pensamientos creados por mi alma lleguen a ellos y los alienten.

2. Alineamiento: Proyectemos una línea de energía iluminada hacia la Jerarquía espiritual del planeta, el Corazón planetario, el Gran Ashrama de Sanat Kumara, y hacia el Cristo en el Corazón de la Jerarquía.
Extendamos esa línea de luz hacia Shamballa, el Centro donde la Voluntad de Dios es conocida.
Permanezcamos como grupo dentro de la periferia del Gran Ashrama, la Jerarquía, abiertos a las energías extraplanetarias que ahora están disponibles.

3. Intervalo superior: Enfoquémonos con la luz de la Jerarquía, el Centro Cardíaco planetario y mantengamos la mente abierta a la Luz y el Amor, buscando exteriorizarlos en la Tierra.

4. Meditación: Reflexionemos sobre el pensamiento simiente:
“Que el grupo despierte a Aquello que está a punto de precipitarse
en el pensamiento, la vida y las circunstancias humanas.”

5. Precipitación: Empleando la imaginación creadora, visualicemos las energías de la Luz, el Amor y la Voluntad al Bien, afluyendo a todo el planeta y arraigándose en la Tierra en los centros físicos ya preparados, a través de los cuales puede manifestarse el Plan. (Utilicemos para ello la séxtuple progresión del Amor divino como secuencia de la precipitación de energía: Shamballa, la Jerarquía, el Cristo, el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, hombres y mujeres de buena voluntad de todo el mundo y los centros físicos de distribución).

6. Intervalo inferior: Enfoquemos nuevamente la conciencia, como grupo, dentro de la periferia del Gran Ashrama y pronunciemos juntos la afirmación siguiente:

En el centro de total Amor yo permanezco.
Desde ese centro, yo el alma, me exteriorizaré.
Desde ese centro, yo el que sirve, trabajaré.
Que el Amor del Yo divino se difunda en mi corazón
a través de mi grupo y por todo el mundo.

Luego, de acuerdo a nuestra comprensión y responsabilidad aceptada, visualicemos el trabajo inmediato que debe realizarse para la preparación de la Reaparición de Cristo y el establecimiento del Plan en la Tierra.

7. Distribución: A medida que pronunciemos La Gran Invocación, visualicemos la afluencia de la Luz, el Amor y el Poder desde la Jerarquía espiritual a través de las cinco entradas planetarias (Nueva York, Londres, Ginebra, Darjeeling y Tokio), irradiándose sobre la conciencia humana:

Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,... (literalmente "la Mente de Dios")
Que afluya luz a las mentes humanas;
Que la Luz descienda a la Tierra.

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios, ... (la Jerarquía Planetaria)
Que afluya amor a los corazones humanos;
Que Cristo rija en la Tierra. ... (el espíritu de libertad en el corazón humano)

Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida, ... (Shamballa)
Que el propósito guíe las pequeñas voluntades humanas,
El propósito que los Maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos humanidad,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

OM OM OM

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